El Perdón

Una de las cosas más difíciles de trabajar en nosotras mismas es el Perdón. Ya sea que no nos perdonamos a nosotras mismas, a nuestras parejas, exparejas, padres, madres, amigos, amigas, etc.

Si bien es cierto que no siempre nos es posible hablar frente a frente a la persona que necesitamos perdonar o pedirle perdón, siempre es posible trabajar en dicho perdón internamente, a través de la intención, del pensamiento y de acciones simbólicas que nos ayuden a sanar dicha situación.

El primer paso es tomar consciencia de que necesito pedir perdón o ser perdonada. Incluso antes, puedo necesitar ayuda para decidirme a hacerlo o tener la fortaleza interior para reconocer mis errores y perdonar a los otros. Una oración sincera a nuestros maestros, guías o ángeles (según nuestra creencia o fe) pidiendo ayuda para poder perdonar y pedir perdón, destrabará lo que pueda obstaculizar el proceso.

Es importante comprender que el perdón es una apertura a un nuevo estado personal propio, que si bien muchas veces  es en relación a un tercero, lo principal que otorga este movimiento es una mayor tranquilidad interna y más energía disponible para nuestras vivencias actuales. Los asuntos inconclusos son los que más energía nos restan al momento de vivir nuestra vida cotidianamente, es por ello que este paso resulta tan liberador: nos permite quedar con nuestra energía disponible para aquello que forma parte de nuestra vida hoy.

Al alinear nuestra intención con el perdón, abrimos paso a que la sanación sea posible.
Dentro del sistema floral Bach, resulta de gran ayuda en este proceso Willow.
Cuando no es posible realizar esto por cuenta propia, es importante pedir ayuda. A través de la psicoterapia es posible ver las situaciones desde una mirada distinta, que nos permita avanzar al bienestar, perdón y sanación.

No obstante lo anterior, muchas veces no queremos tomar la decisión de perdonar o perdonarnos, o se nos hace muy difícil. A veces hay muchas emociones sin elaborar, mucho que entender, mucho que soltar antes de llegar a perdonar. Para estos casos es recomendable darse tiempo para vivir cada etapa, sin apurar un perdón que al ser forzado, no es honesto y finalmente no consigue traernos paz, sino que sigue escondiendo el conflicto bajo una aparente tregua. Muchas veces, para llevar a cabo este proceso de sanación profunda es necesario recurrir a psicoterapia u otras terapias, acompañándonos paso a paso en este proceso liberador.

Si necesitas ayuda terapéutica, comunícate al correo terapias@carolinacastillo.cl

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